BANKIA salió a bolsa a un precio de 3,75 € por acción, el día 20 de julio de 2011. Esta operación obedecía a la necesidad que tenía esta entidad bancaria de captar dinero, de capitalizarse.
Dicha operación, se realizó de un modo similar a la comercialización efectuada para la captación de capital con las participaciones preferentes y las obligaciones subordinadas, es decir con clientes ahorradores, desconocedores de los distintos productos financieros, de sus riesgos y basados en la confianza de unos clientes tradicionales de la “Caja” de Ahorros de toda la vida y su amplia red de personal y oficinas de la que disponía.
Como hemos sabido posteriormente, las acciones de BANKIA se colocaron por parte de este personal y oficinas sobre unas bases falsas, por cuanto se estaba ocultando, básicamente, la verdadera situación financiera de la entidad emisora de dichas acciones.
Ciertamente, la compra de estas acciones, previas al 20 de julio de 2011, partía de una entidad de prestigio y de probada solvencia, como era BANKIA, por lo que la confianza de la clientela fue decisiva para captar los 3.091 millones de euros que mediante la Oferta Pública de Acciones (OPS) logró colocar en el mercado bursátil.
Sin embargo, cuando no había transcurrido un año de su salida en bolsa, BANKIA se vio obligada a revisar sus cuentas, y lo que aparentemente eran beneficios, pasaron a ser pérdidas por una gran cantidad de dinero: 2.979 millones de euros. Esas pérdidas provocaron, como usted sabe, la intervención del Estado, mediante el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y la nacionalización de la entidad emisora de las acciones.
Así las cosas, es obvio que nadie en su sano juicio habría comprado una sola acción de una entidad cuyas pérdidas eran de tamaña magnitud. Lo que nos lleva a la conclusión de que BANKIA faltó a la verdad y engaño a su clientela, falseó el “Folleto Informativo” al ocultar en dicho folleto su verdadera situación financiera.
Debe advertirse que ese engaño produjo sus efectos con independencia del conocimiento sobre el mundo financiero que tuviera quien las adquirió, pues se trata de una falsedad que a todos afecta por igual, es un engaño generalizado, objetivo, que permite que nuestra Asociación, como asociación de consumidores y usuarios, puede emprender acciones legales en representación de grupos de accionistas afectados por esa práctica bancaria fraudulenta.
PARA CUALQUIER DUDA O CONSULTA POR FAVOR DIRÍJASE, PREFERIBLEMENTE A TRAVÉS DEL MAIL apabanc@gmail.com, A LA ASOCIACIÓN. ESTAREMOS ENCANTADOS DE PODER AYUDARLE.